Es un asno.
De un tamaño promedio,
Con una tupida cabellera rubia.
Mastica despacio esa yerba vieja y seca.
Alimento que los Dioses inventaron sólo para él,
eso dice.
Camina con gracia mientras se pasea con su vaso de scotch.
Sus lentes son más oscuros que la cuna del sol.
-¡Hey burro!- grita la mantis religiosa -¡Ten cuidado
Eso es un acantilado!-
-Vean a este- dice nuestro animal confiado.
-Yo todo. Todo lo tengo dominado.-
-Burro, ten cuidado-
Fiu!
en el fondo del peñasco quedó empotrado.
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