Janette viene dando zumbos y vueltas
la retroexcavadora se aleja por la llanura
dando caladas de humo negro que se asienta en pupitres de marmol.
Amie me mira irreverente y que puedo hacer.
Está tan llena de cosas y marañas que no hay caso.
Las escaleras oxidadas se van quebrando sobre mis costillas
y las risas mudas ahogan tantas penas que no importa.
Quemaremos sus sueños. Los incendiaremos
Desde donde no los puedan cuidar
Seremos pesadillas con rostro
de esas que no desaparecen al despertar.
Nunca pudimos jugar
nunca nos dieron eso que llaman libertad.
Somos esa sangre que corre por las venas
de la tierra bendita.
Vamos a quebrar cada regla, con los pies
somos burros.
Pero decididos.
Yimi me mira desde su trasbalinera
y yo le digo que sí.
Que importa.
Igual terminará sangrando o ahogandose
en algún fluido corporeo.
Quizá yo me ahogué primero.
martes, 26 de julio de 2011
martes, 5 de julio de 2011
El silencio
Me gustaría ser una femme fatale
en una de tus historias.
Acercarme de claro a oscuro
saber que mi sol te eclipsa.
Detener mis labios en el climáx.
En el tuyo.
Mientras el mío se arremolina
furioso en mi vientre.
Desenredarte de mis piernas
largas, delicadas.
Soltarte el nudo de mi cuerpo.
Deslizarme como seda por la noche
Desaparecer mientras parpadeas.
Para que de mí sólo te queden estas líneas.
en una de tus historias.
Acercarme de claro a oscuro
saber que mi sol te eclipsa.
Detener mis labios en el climáx.
En el tuyo.
Mientras el mío se arremolina
furioso en mi vientre.
Desenredarte de mis piernas
largas, delicadas.
Soltarte el nudo de mi cuerpo.
Deslizarme como seda por la noche
Desaparecer mientras parpadeas.
Para que de mí sólo te queden estas líneas.
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