El alba despunta con firmeza y calma,
se va asomando con cautela por encima de
las colinas. Iluminando esas calles que
ayer fueron campos de guerra.
Trincheras con niños y sirenas.
Y mientras sube a mi piso
como si se tomara la molestia de repasar
los peldaños que yerguen esta torre.
-Como en días pasados, que desde lo que
son hoy mis ventanas dejaban caer balas
sobre cuerpos de adolescentes que juegan
a la guerra.-
Va iluminando esta sala.
Esta bodega donde estamos Joseph con sus siete mil robles,
Marcel con su escalera de vidrio,
Tristan con sus veinticinco poemas
y yo, bueno yo que no tengo aún nada.
Sólo esta bodega.
Cuando empieza entonces a rayar las caras
la luz y el brillo,
dejamos la inmovilidad de lado
cada uno vuelve a su naturaleza móvil
y arrasatra sus propiedades
-por supuesto yo no puedo entonces fumo-
y las deja descansar para que no se mareen.
Eventualmente, entre mover y reposar pasa el día.
Y para el anochecer, suele ser Duchamp,
Pregunta, ¿y mañana qué?
Mañana, volver a nacer y perder.
responde Tzar.
martes, 20 de septiembre de 2011
¿Donde quedó la corona?
Una princesa de castillo y trono
que su carisma hacia ver el mundo con más colores.
Una princesa de cuna de oro
de finos modales y zapatillas de cristal.
La princesa quería vivir.
Princesa que desea conducir de vuelta a casa,
camino serpenteado en compañía de su hija
princesa que discute con su hija y se altera
que pierde el control del auto.
Que se le escapa la vida de las manos
mientras cae por un barranco.
Princesa con contuciones en la cabeza que sangra
entre tanto amor y tanto llanto.
Que se le escapa la vida de las manos
con tanto amor y tanto llanto.
Princesa que resiste para decir una vez más te amo
que conmueve a su reino. Que quiere vivir.
Que se muere mientras se desploma su encanto.
que su carisma hacia ver el mundo con más colores.
Una princesa de cuna de oro
de finos modales y zapatillas de cristal.
La princesa quería vivir.
Princesa que desea conducir de vuelta a casa,
camino serpenteado en compañía de su hija
princesa que discute con su hija y se altera
que pierde el control del auto.
Que se le escapa la vida de las manos
mientras cae por un barranco.
Princesa con contuciones en la cabeza que sangra
entre tanto amor y tanto llanto.
Que se le escapa la vida de las manos
con tanto amor y tanto llanto.
Princesa que resiste para decir una vez más te amo
que conmueve a su reino. Que quiere vivir.
Que se muere mientras se desploma su encanto.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Averno
Esos petalos de cristal se van quebrando cuando
los toco y se hacen migas como escarcha en las yemas
de mis dedos. Van brillando y desapareciendo mientras
el sol aparece rayando el piso de la habitación y me encuentra
arrinconado en la desesperación de ese silencio
que acompaña los días de mi vida que con paso torpe
me llevan a ti.
Y pronto el sol vuelve a irse y la negrura me inunda todo
y yo me pregunto que parte soy yo y empieza a ser el
fantasma que dejaste deambulando este mundo.
Me hará falta tu mirada inocente y tu sonrisa caprichosa
me hará falta tu presencia en mi mirar
tus pasos coreando los míos, como si se tratara de mí.
Y aquí sigo lanzando preguntas al aire que se fue contigo
para dejarme la tranquilidad de que al menos existe
un infierno y ese lo habito yo.
Y como no odiar al sol si me recuerda que los días pasan
sin ti. Que cada día estamos más cerca y cada vez te recuerdo
más lejos. Que el perfume de tu piel se le escapó a las flores
y que los pájaros no cantan más la melodia de tus colores.
Y yo no puedo hacer nada más que odiarlos porque olvidaron tu nombre
y el mío sigue anclado a estas tierras.
Como no querer que mi vida acabe pronto
Si te mato cada vez que te toco.
los toco y se hacen migas como escarcha en las yemas
de mis dedos. Van brillando y desapareciendo mientras
el sol aparece rayando el piso de la habitación y me encuentra
arrinconado en la desesperación de ese silencio
que acompaña los días de mi vida que con paso torpe
me llevan a ti.
Y pronto el sol vuelve a irse y la negrura me inunda todo
y yo me pregunto que parte soy yo y empieza a ser el
fantasma que dejaste deambulando este mundo.
Me hará falta tu mirada inocente y tu sonrisa caprichosa
me hará falta tu presencia en mi mirar
tus pasos coreando los míos, como si se tratara de mí.
Y aquí sigo lanzando preguntas al aire que se fue contigo
para dejarme la tranquilidad de que al menos existe
un infierno y ese lo habito yo.
Y como no odiar al sol si me recuerda que los días pasan
sin ti. Que cada día estamos más cerca y cada vez te recuerdo
más lejos. Que el perfume de tu piel se le escapó a las flores
y que los pájaros no cantan más la melodia de tus colores.
Y yo no puedo hacer nada más que odiarlos porque olvidaron tu nombre
y el mío sigue anclado a estas tierras.
Como no querer que mi vida acabe pronto
Si te mato cada vez que te toco.
martes, 6 de septiembre de 2011
Esquizofrenia
Mientras se apilan palabras sin sentido en la pantalla la piel se va cayendo a girones. Retazos de recuerdos con un poco de imaginación gastada y resentida de caminos transitados y olvidados. De promesas rotas y de ideas floreadas sobre el tapiz límpido que se extiende sobre las cabezas.
La memoria juega un papel crucial y empieza a trastabillar desde la cima del cerro y no hay opción distinta que arrastrarse sobre el barro y avanzar con las piernas rotas. El calor y el miedo concuerdan en que las balas han alcanzado este cuerpo derrotado, entonces se despeja el horizonte y voy directo al ayer. Esa tarde dorada que se arropa con la sábana más azul que se pueda imaginar se estrella de frente contra los labios ausentes, contra esa mano que se deshace como arena mientras la sujeto en el frenesí mortal. Otro camino transitado que se lleva consigo los pasos, los besos, tantos besos.
La memoria juega un papel crucial y empieza a trastabillar desde la cima del cerro y no hay opción distinta que arrastrarse sobre el barro y avanzar con las piernas rotas. El calor y el miedo concuerdan en que las balas han alcanzado este cuerpo derrotado, entonces se despeja el horizonte y voy directo al ayer. Esa tarde dorada que se arropa con la sábana más azul que se pueda imaginar se estrella de frente contra los labios ausentes, contra esa mano que se deshace como arena mientras la sujeto en el frenesí mortal. Otro camino transitado que se lleva consigo los pasos, los besos, tantos besos.
Novacaína
Yo estoy detrás de la cámara. Del lado oscuro del lente. Las historias que relata
el diafragma son como hojas de coca que se queman despacio y se vuelven ceniza sin
ningún cimbronazo, se pierden en el humo del atardecer. Para que alguien las revuelva
y por un momento sienta ese clic que detuvo las realidades esparcidas.
el diafragma son como hojas de coca que se queman despacio y se vuelven ceniza sin
ningún cimbronazo, se pierden en el humo del atardecer. Para que alguien las revuelva
y por un momento sienta ese clic que detuvo las realidades esparcidas.
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